La película que reinventó el hombre que inventó la Navidad

Ya ha llegado a los cines El hombre que inventó la Navidad, una película navideña con resonancias literarias distribuida por DeAPlaneta. Traduciendo el dosier de prensa que ha ayudado a promocionar la película, hemos conocido muchas de las circunstancias que rodearon la creación de A Christmas Carol, la inmortal obra de Charles Dickens que toca con maestría temas como la familia, la bondad, la redención y la celebración. Este relato, que conocemos igualmente con los títulos de Canción de Navidad y Cuento de Navidad, fue un intento desesperado del autor por encontrar una fuente rápida de ingresos. En 1843, Dickens era un célebre escritor de 31 años que, tras haber gozado de un éxito apabullante con sus primeras novelas, se encontraba en el peor momento de su carrera y necesitaba dinero urgentemente para mantener el tren de vida al que POSTER_1Mb_Inventor_Navidades_jpg_141_mintanto él como su familia se habían acostumbrado. Acuciado por las deudas, en menos de dos meses escribió una historia sobre la Navidad profusamente ilustrada que se vio obligado a autopublicarse porque ningún editor confiaba en ella. Sin embargo, Cuento de Navidad alcanzó un éxito inmediato que renovó el interés y el entusiasmo por una festividad que estaba en horas bajas, renovando el espíritu de las Navidades victorianas tradicionales y dando comienzo a multitud de costumbres que hoy día siguen siendo populares, entre ellas la de felicitarse dicendo «Merry Christmas!».

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Dickens, entre 1867 y 1868

El hombre que inventó la Navidad es una película independiente que  promete sorprender mezclando un diseño de producción que reproduce con crudeza el Londres victoriano con elementos de fantasía que no se sostienen con efectos digitales, sino con diversos trucos visuales de la vieja escuela. El director, Bharat Nalluri (Un gran día para ellas), pudo disponer de un selecto reparto encabezado por actores de gran prestigio como Dan Stevens («Legión», «Downton Abbey», La Bella y la Bestia), Christopher Plummer (Sonrisas y lágrimas, El imaginario del doctor Parnassus, Beginners) y Jonathan Pryce (Brazil, El hombre que mató a don Quijote).

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Charles Dickens en 1842

Stevens nos ofrece un retrato de Dickens que cambiará la  imagen del adusto escritor victoriano de mirada penetrante y barba irreductible que todos conocemos. El atractivo actor británico, que guarda un enorme parecido con Dickens en su juventud, da vida en El hombre que inventó la Navidad a un hombre temperamental, ambicioso, agudo, chispeante y excéntrico, capaz de ponerse delante del espejo para ensayar muecas y voces extrañas. Dickens solía decir que los personajes de sus obras eran más reales para él en ciertos aspectos que las personas de su propia vida, y parece ser que mantenía largas charlas con sus creaciones mientras sus historias se desplegaban ante él. En la película, mientras Dickens se convierte en un personaje de la historia que está intentando escribir, desarrolla una relación antagónica con los personajes, sobre todo con Ebenezer Scrooge, que representa para el escritor su parte oscura, su lado mezquino y codicioso, que le cuesta aceptar.

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Scrooge y el fantasma de Jacob Marley. Ilustración de John Leech para la edición de 1843

El protagonista de Cuento de Navidad está encarnado nada menos que por Christopher Plummer, que interpreta a un Scrooge que es al mismo tiempo amenazador y travieso, y lo humaniza con grandes dosis de calidez e ironía. De este modo, el nombre del legendario actor canadiense ingresa en la lista de todos los que han prestado su cara al personaje, desde Seymour Hicks y Reginald Owen hasta Jim Carrey, pasando por Alistair Sim, Albert Finney, Rowan Atkinson, Bill Murray, Michael Caine, Tim Curry, Patrick Stewart y Kelsey Grammer, para ofrecernos una interpretación completamente nueva.

La película también explora la complicada relación de Charles con su padre, John Dickens, que presuntamente sirvió de inspiración para el despilfarrador señor Micawber de David Copperfield. El galés Jonathan Pryce, lejos de crear un papel estereotipado, opta por una inteligente ambigüedad dotando de simpatía y afabilidad a un hombre fácilmente reprochable que mandó a su hijo a trabajar a una fábrica de betún siendo aún niño, que a menudo sobrevivía gracias a la picaresca y que no dudaba en sacar provecho del nombre de Dickens, vendiendo fragmentos de borradores descartados del escritor.

Habiendo explorado con tanta profundidad la figura de Dickens, no es de extrañar que los principales responsables de El hombre que inventó la Navidad tengan mucho que decir del escritor:

Dickens había cosechado grandes éxitos con libros como Los papeles póstumos del club Pickwick, Nicholas Nickleby y Oliver Twist. Y luego tuvo algunos fracasos. Cuanto más leía sobre él, más fascinante me parecía. Tenía una mezcla de ambición, humanidad, mezquindad y grandeza de espíritu… era una persona compleja y extraordinaria. […] Dickens nos recuerda que en la vida hay cosas más importantes que nuestros intereses egoístas.
Susan Coyne, guionista

Es un lujo poco habitual disponer de un guion tan sólido. Es una pieza divertida y agradable con grandes personajes y un fulgor visual. Pero en el fondo tiene algo que decir sobre el mundo en el que vivimos. En cierto modo emula a Dickens, que creaba esos personajes tan grandilocuentes y a menudo cómicos, y los usaba para contar historias que dejaban una profunda huella en la sociedad y que además eran amenas. […] La suprema relevancia de Dickens radica en que nos da esperanza. Nos hace reír, nos hace llorar y nos hace pensar en el mundo que nos rodea.
Bharat Nalluri, director.

Creo que lo que Dickens quería era que nos responsabilizáramos de ser más generosos. Que debemos echar una mano, preocuparnos por los demás… Es un hermoso mensaje. Y verdaderamente cambió la forma en que todos entendemos la Navidad.
Susan Mullen, productora

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